VI Encuentro Internacional de las Hermanas Dominicanas de Santa Catalina de Siena
El VI Encuentro Internacional de la Congregación de las Hermanas Dominicas de Santa Catalina de Siena reunió en Angola a religiosas de diversas provincias, comunidades y países, en un evento marcado por la oración, la reflexión, la formación, la misión y una profunda comunión fraterna. Durante una semana, el tema «Sembradoras de esperanza que transforma» iluminó cada conferencia, cada diálogo y cada gesto vivido, fortaleciendo la identidad congregacional y renovando el compromiso misionero.
Un comienzo marcado por la fe y la comunión
El encuentro comenzó con la celebración eucarística en la parroquia de Nuestra Señora del Rosario, km 9 – Viana, en un ambiente de gran participación comunitaria. Como recordó el P. Benvindo: «Fue esta congregación la que cedió el terreno donde se construyó la parroquia».
Por la tarde, la Madre Provincial anfitriona, la Hna. María Manuela Nacandumbo, dio la bienvenida a las participantes con palabras de gratitud y alegría, destacando el compromiso de la Madre General, la Hna. Rosilene Linares, «por su sabiduría, su dedicación incansable y transversal, y el esmero con el que preparó y nos ayudó a preparar este Encuentro Internacional».
La Madre General inauguró oficialmente el encuentro, iluminándolo con la Palabra: «La esperanza no defrauda» (Rom 5,5). Subrayó que este es un tiempo santo de recuerdo agradecido, de escucha recíproca y de renovación de la entrega a la misión.

Formación integral: esperanza que transforma
Los días siguientes se dedicaron a una profunda reflexión sobre la misión y la formación, con conferencias que abordaron
- Formación integral y vida consagrada
El P. Alberto Sissimo destacó que ser sembradora exige competencias, métodos y objetivos, pero sobre todo «una vida arraigada en la Palabra de Dios, en el seguimiento de Cristo y en la humanización que genera humanidad».
2. Formación inicial y esperanza arraigada en Cristo
El P. Basílio Nuno Calundo, SJ, presentó la formación como un proceso continuo que integra dimensiones humanas, espirituales, comunitarias y misioneras. Recordó que la esperanza cura, fortalece y abre caminos hacia la reconciliación.
Las jóvenes en formación —postulantes, novicias y junioras— compartieron retos, sueños y propuestas para el futuro de la Congregación, mostrando madurez, compromiso y entusiasmo.
Directrices para la protección de menores y adultos vulnerables
Uno de los momentos más significativos del encuentro fue la presentación oficial de las Directrices para la Protección de Menores y Adultos Vulnerables, un documento normativo que a partir de ahora regirá toda la vida institucional de la Congregación.
Las Directrices expresan «la firme determinación de responder, con verdad, prudencia, justicia y transparencia, a las exigencias evangélicas, humanas, éticas, canónicas e institucionales en materia de prevención, protección, acompañamiento y rendición de cuentas ante cualquier forma de abuso».
Este compromiso refuerza la cultura del cuidado, la transparencia y la corresponsabilidad, en la que participan las Hermanas, las candidatas, los colaboradores, los voluntarios y los socios de la misión.
Misión: la esperanza que se convierte en servicio
El arzobispo de Saurimo, monseñor José Manuel Imbamba, reflexionó sobre la misión de la mujer consagrada como sembradora de la Palabra de Dios. Recordó que la verdadera esperanza conduce a la renovación de la mente y al discernimiento de la voluntad de Dios.
Ser sembradora de esperanza significa:
- conformarse a Cristo,
- dar testimonio con alegría,
- transformar las realidades humanas y sociales,
- promover la justicia, la paz y la dignidad.
Escucha, diálogo y participación de la Familia Dominicana de Santa Catalina de Siena
El 24 de julio se dedicó a escuchar las distintas etapas formativas y los distintos niveles de liderazgo congregacional. Las aspirantes, las formandas, los Consejos Provinciales y las formadoras compartieron expectativas, retos y propuestas para el futuro.

La Madre General subrayó la importancia de convertir las Directrices del Encuentro Internacional en protocolos prácticos adaptados a las realidades de cada país y comunidad.
Laicos, voluntarios e Amigos de Teresa de Saldanha
El día 25 se destacó el papel de los laicos en la misión dominicana. La hermana Elizabeth Virgílio recordó que el laico es «sembrador de esperanza en la familia, en el trabajo y en la sociedad».”.
El Voluntariado Teresa de Saldanha (VTS) y los Amigos de Teresa de Saldanha (ATS) presentaron testimonios de servicio y cercanía, que culminaron en una experiencia misionera en hospitales, residencias y familias vulnerables.
La economía al servicio de la misión
El último día, el P. José Dias Tumoma abordó la gestión comunitaria y el uso responsable de los bienes, subrayando que la planificación, el control y la transparencia son exigencias tanto evangélicas como comunitarias.
La Madre General reiteró que todo debe vivirse a la luz del voto de pobreza y de la corresponsabilidad.
Clausura: símbolos de esperanza y envío
El encuentro concluyó con:
- actuación cultural de las novicias,
- entrega de telas africanas como símbolo de protección y pertenencia,
- plantación de un árbol —símbolo de la fecundidad de la congregación y de la esperanza puesta en el futuro—,
- Eucaristía festiva y mensaje de envío de la Madre General.
Peregrinación al Santuário de Madre Muxima
Al día siguiente, las participantes realizaron una peregrinación al Santuario de Madre Muxima, marcada por la oración, la alegría y la gratitud. El P. Belchior Isaac recordó que «la vida cristiana, incluso en las semillas más pequeñas, puede dar frutos abundantes»
Conclusión: semillas que siguen germinando
El VI Encuentro Internacional fue más que un evento: fue una experiencia de gracia, comunión y renovación espiritual. Las semillas sembradas —en la formación, la misión, la protección, la economía y la vida comunitaria— seguirán germinando en las diversas realidades en las que la Congregación está presente.
Unidas por el carisma de Teresa de Saldanha y fortalecidas por el Espíritu Santo, las Hermanas Dominicas de Santa Catalina de Siena siguen comprometidas a ser Sembradoras de Esperanza que Transforma, llevando el Evangelio al corazón del mundo.
Hna. Maria Justina Câmbizi, Secretaria General de la Congregación
